domingo, 14 de mayo de 2017

Los beneficios de aprender Ajedrez



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Los beneficios de aprender Ajedrez
Los beneficios de aprender  Ajedrez
El aprendizaje del ajedrez presenta beneficios  en todas las edades debido a que  reúne características tales que favorece el ejercicio y desarrollo de las aptitudes mentales: concentración de la atención, memoria (asociativa, cognitiva, selectiva, visual), abstracción, razonamiento y  coordinación son sólo algunas de ellas.
Paralelamente, la formación del pensamiento científico es un requisito indispensable del mundo contemporáneo. el ajedrez puede convertirse en un eficaz colaborador de esa formación, aprovechando la capacidad lúdica del ser humano; implica una constante puesta a prueba de hipótesis que deberá verificar o descartar; supone la aplicación de estrategias en función de un objetivo a alcanzar; adquirir la experiencia directa de la relación medios-fines.
Se trata de un juego-ciencia que fomenta los aspectos intelectuales y recreativos de aquellos que lo practican, al tiempo que brinda un marco adecuado para la socialización y para la incorporación de pautas y respeto de normas.
Análisis y Síntesis:
Durante la partida de ajedrez el aprendiz se enfrenta en cada jugada a múltiples alternativas y a la necesidad de contestar a la amenaza del contrario y a plantear a su vez una amenaza al rival. ello hace que deba analizar múltiples alternativas de respuestas y sintetizar cual es la más apropiada, desarrollando a su vez un pensamiento crítico.
Memoria:
Debido a la multiplicidad de alternativas para cada jugada durante una partida de ajedrez y al relativo corto tiempo para escoger la mejor respuesta ,para el ajedrecista la memoria es un aliado muy importante, muchas de las respuestas pueden basarse en la experiencia o el conocimiento del ajedrecista de posiciones similares jugadas o estudiadas en otras partidas.
Empatía
Es imprescindible considerar que hay un “otro” que realiza jugadas para comprender la estrategia del oponente y para anticiparse a sus acciones las cuales hay que observar para poder responder adecuadamente y así ganar la partida.
Resolución de problemas y toma de decisiones
El ajedrez genera responsabilidad en la toma de decisiones, por que remite a hacerse cargo en cada jugada que realiza. durante la partida, el niño enfrenta diferentes problemas para los que debe definir y aplicar una estrategia de solución. como el tiempo es un factor limitante en las partidas de ajedrez deben también tomarse importantes decisiones sobre la estrategia a seguir bajo presión de tiempo.
Socialización
El ajedrez favorece la integración ya que no es importante la edad, ni la nacionalidad, ni el idioma, pueden jugar niños con jóvenes o con personas mayores y no hay que ser un gran jugador para participar en los torneos abiertos.
A nivel personalidad
Fomenta la capacidad organizativa y el equilibrio entre lo racional y lo emocional.
Creatividad e Imaginación
En el ajedrez no es suficiente con responder a las jugadas del oponente o tratar de seguir patrones de jugadas estudiadas o practicadas previamente a fin de lograr ventajas claras sobre el contrincante, el ajedrecista debe imaginar posiciones distintas a la que está presente en el tablero y definir estrategias que le permitan llegar a ellas.
Aceptación de reglas
En el ajedrez se requiere el seguimiento de una serie de reglas cuyo incumplimiento no es aceptable y es penalizado, el niño tampoco puede echarle a nadie la culpa de sus errores ,son sus propias capacidades y acciones las que determinan su desempeño.
Saludo para Todos!

Condicion T.E.A y Empleo ¿un tandem imposible?



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Recuerdo el primer día que fui a clase de párvulos. Las monjas me pusieron en una mesa de cara a la pared y apartado del resto de niños. No sé el por qué, puede ser porque entré sabiendo leer mientras el resto de niños aún no sabían o quizás porque dibujaba demasiado bien para mi corta edad, ni idea.
Pero no voy a hablar de mi infancia, de aquel niño que siempre se quedaba solo en un rincón a la hora del patio, de la discriminación y el mobbing que sufrí en aquella época de mi vida, ni tampoco que tuve que dejar de ir a mis clases de Formación Profesional (FP) a poco de más de un mes de comenzar el primer curso a causa del tremendo pavor que me producían un nutrido grupo de compañeros de clase que me tiraban piedras y me hacían la vida imposible.
Tampoco narraré la experiencia que viví en el servicio militar obligatorio, igual de nefasta que las anteriores etapas, ni lo que vino después; un año y medio en el extranjero lavando platos y sirviendo mesas, supuestamente para aprender idiomas, aunque aquello no fuera más que una mentira que yo mismo me autoimpuse, pues la realidad es que me fui de mi ciudad huyendo de problemas familiares y porque no encontraba mi espacio en ningún lugar.  Lo que quiero contar es lo que sucedió después de volver del extranjero.
Cuando volví de Inglaterra, hice un curso de adultos para sacarme el Graduado Escolar con el fin de hacer el examen de Acceso a la Universidad para Mayores de 25 años. Y sí, lo logré, y en cuatro años, yendo a mi ritmo, a mi manera, logré sacarme la carrera de Psicología.
Después hice un Máster en otra universidad y allí también tuve problemas. Había una asignatura obligatoria: Prácticas de seis meses en una empresa, y era la propia universidad la que buscaba las prácticas a los alumnos.
A los cuatro meses todos mis compañeros ya tenían prácticas remuneradas de becario en diferentes empresas, pero yo no entendía por qué a mí no me daban las prácticas. Pensaba que era porque era demasiado mayor (30 años) para hacer de becario.
Tres meses más tarde, tuve un encontronazo con la directora del Máster y con varios profesores (casualmente familiares de la directora) y al final tuve que buscarme las prácticas de becario por mi cuenta, a través de infojobs. Iba a las entrevistas muy bien vestido y con mucha ilusión, pero ésta se fue difuminando a medida que hacía entrevistas y nadie me quería como becario.
Llegué a hacer MÁS DE UN CENTENAR DE ENTREVISTAS, en serio, pero nadie me aceptaba. Yo no sabía qué pasaba, pues recién licenciado, estudiando un máster, con la motivación por las nubes, con idiomas, siendo educado y con buena presencia, no había manera de encontrar una empresa que me diese una oportunidad para aprender. Tuve suerte por fin, un día que, paradójicamente, me presenté a una entrevista con la motivación por los suelos y rendido de antemano, sin ansiedad, dándome igual lo que sucediese.
Conociendo la dificultad que tenía en las entrevistas y sabiendo que una vez acabadas las prácticas no tenía futuro en aquella empresa, tomé la decisión de ir a lo fácil y me apunté a unas oposiciones de policía (Mosso d’Esquadra).
El Gobierno necesitaba a más de 1.500 candidatos y los únicos requisitos eran los tener la nacionalidad, el Graduado Escolar y el carnet de conducir. La cosa pintaba súper bien: un trabajo para toda la vida, 2.000 euros al mes, más otros 500 euros si decidías hacer un par de días de horas extras y, lo mejor, nunca más tendría que hacer entrevistas. Y es que por aquél entonces yo, inocente que era, pensaba que el trabajo policial era muy digno, un trabajo social para ayudar a las personas y en el que además podría poner en práctica lo aprendido en la universidad por una buena causa.
Me preparé las oposiciones policiales como hice con el acceso a la universidad, de forma autodidacta. La prueba final, una entrevista muy exhaustiva, la entrené repetidas veces y la practiqué a conciencia. El primo de mi ex-novia, la única que he tenido, y a quien conocí gracias a una página web para buscar pareja, era Mosso d’Esquadra, y él fue quien me dijo lo que tenía que decir y qué no decir (sobre todo nada de bromas).
Finalmente, pasé la entrevista por los pelos y conseguí acceder a la Academia de Policía de Barcelona. Y lo que sucedió en aquellos nueve meses en la Academia de Policía, un proceso selectivo en el que el 10% de los opositores serían expulsados al finalizar el curso, lo resumiré rápidamente, y por supuesto sin entrar en los métodos de enseñanza utilizados, ni en la carencia y la desproporción entre las asignaturas que allí se daban, ya que no viene a cuento y no es más que una opinión personal.
A los cuatro meses de curso, un día mi instructor me separó del resto de compañeros y cuando se aseguró de que él y yo nos encontrábamos en soledad, se acercó a mí, pegando la punta de su nariz a la mía, y me grito tres frases a pleno pulmón: “No queremos a gente como usted entre nosotros. Para ser policía se tiene que ser un hijo de puta. Usted no tiene olfato policial“.
Más tarde, cuando ya sólo restaban dos meses para acabar el curso, volvió a la arremetida. Me dijo que yo no iba a aprobar la oposición, que lo tenía muy negro, que ahí no hacía más que perder el tiempo y que, sintiéndolo mucho, lo mejor que podía hacer era irme de allí, abandonar, y que tranquilo, que seguro que encontraría otro trabajo más acorde a mí porque tenía carrera.
En cuanto a los compañeros de mi grupo, pues había de todo, como en todos lados, pero, para variar, también fui víctima de acoso por parte de algunos de mis compañeros, futuros policías, y allí, en ese micromundo ultracompetitivo que no es más que un reflejo de la sociedad que estamos construyendo con nuestro silencio, miedo y egoísmo, todos veían, oían y callaban.
Me perdonaréis, pero no voy a extenderme más en este aspecto, el del mobbing, ¿OK?, porque podría estar aquí hasta mañana. Sólo comentaré que el último día de clase, el día en el que se daban los nombres de los compañeros no aptos para ser policía y serían expulsados, yo no fui nombrado y varios compañeros se quejaron en voz alta: “No es justo que hayan echado a Menganito sólo por dar positivo en un control de alcoholemia y al Claudio lo hayan dejado pasar“.
Las últimas palabras que mi instructor me dijo fueron: “Claudio, es mi deber advertirle que sale de aquí con una cruz, marcado, y le vigilarán con lupa en todo momento, como un taxidermista a una exótica mariposa” (lo del taxidermista y la mariposa, que conste, es de cosecha propia porque me gusta cómo queda, pues de aquél hombre, con una filosofía de vida tan tóxica, no podían salir ese tipo de palabras).
Finalizado el periodo académico, todavía quedaban 12 meses de prácticas como policía, evaluados cuatrimestralmente, y yo fui enviado a la brigada antidisturbios sin haberlo pedido. Pasé tres meses en una furgoneta de fuerte olor a testosterona. Me comporté como una mascota, obedeciendo a todo lo que me decían, siempre con miedo, sobreviviendo. Tuve fortuna y les caí en gracia a un par de compañeros y aprobé aquellos tres primeros meses.
Mi siguiente destino fue el de Seguridad Ciudadana, que no es otro que el de ir todo el santo día con el coche de arriba para abajo, patrullando sin descanso, ojo avizor. Me suspendieron el segundo cuatrimestre sin ningún motivo aparente: jamás un ciudadano se quejó de mí, ni perdí la placa o la pistola, ni me peleé con ningún compañero, ni nada parecido. Simplemente caí mal, no encajaba con el resto de compañeros del grupo al que fui a parar. Me percibían raro, peculiar, como siempre me ha pasado, y lo que es diferente, no sigue las pautas preestablecidas y cuesta comprender suele molestar.
En el tercer y penúltimo cuatrimestre, a los diez meses de prácticas, pese a recibir palmaditas en la espalda por parte del caporal de mi grupo, un día, sin yo esperarlo, recibí una llamada: “tómese dos semanas de vacaciones y después vaya a la comisaría de las Corts, que los del departamento de tal tienen que hablar con usted“, me dijeron…
Y ahí acabó mi aventura policial, de un modo muy injusto e incoherente.
Pregunté por qué se me había expulsado. Mi caporal me contestó que no había pasado los mínimos exigidos, que había una serie de ítems evaluativos y que yo había suspendido algunos ¿Cuáles?, pregunté. Pues ahora del único que me acuerdo es el de conducción de vehículos, me dijo.
Sobre el tema de la conducción haré cuatro incisos:
1). Un domingo que me tocaba trabajar doce horas seguidas, me pusieron a patrullar en coche con un caporal que no había tenido el gusto de conocer con anterioridad. Aquel señor, habiendo sido lo lógico que me hubiera preguntado qué tal me fue en la Academia de Policía y me hubiera dado palabras de aliento y consejos, ya que él era el veterano y yo el novato, hizo todo lo contrario: Se pasó las doce horas sin hablarme, salvo para ordenarme con desgana hacía dónde debía conducir y gritarme de muy malos modos que en todo momento cogiera el volante con ambas manos y no las despegase del mismo, como si estuvieran untadas en cola extra fuerte. Me hizo estacionar el vehículo de modo aleatorio, cuando le venía en gana, más de una veintena de veces durante aquel día. Uno de los sitios que escogió para aparcar era una calle muy empinada, de bajada, en la parte alta del barrio de Gracia, e inevitablemente rocé el coche que había aparcado detrás (no hice abolladura ni nada). Al finalizar la jornada, se bajó del coche y me señaló una pequeña ralladura del coche, casi invisible a menos que te acercases y que no puedo asegurar que ya estuviera anteriormente (de hecho, todos los coches tenían algunas ralladuras y abolladuras), y me dijo: “antes de cambiarse, quiero que me redacte una nota informativa inculpatoria conforme ha rallado el coche”.
Cuando llegué a casa tenía ganas de llorar, de rabia.
2). Trabajando, tuve un accidente de tráfico con el coche patrulla: Un taxista nos dio por detrás, bastante fuerte. Yo no conducía, conducía mi compañero, un veterano. Él se cogió dos meses de baja. Yo también cogí la baja, pero al estar en prácticas, pese al fuerte dolor de cervicales, al segundo día volví al trabajo por miedo. El maldito miedo, que saca lo peor y lo más rastrero de las personas.
3). Un día el sargento de mi grupo me dijo que cogiese una moto para patrullar. Yo hacía más de diez años que no cogía una moto, un ciclomotor que tuve, que no pasaba de los 70 km por hora, y las motos policiales son grandes y los pies no te alcanzan al suelo. Si querían que patrullase con una moto, lo lógico es que antes me hubieran enviado a la Academia de Policía un par de días para hacer prácticas de conducción de moto, ¿no?  Y le dije al sargento la verdad, que no me atrevía a coger la moto, y menos a la velocidad en la que iban algunos compañeros ante un imprevisto. Él tomó nota.
4). El caporal que me suspendió y me notificó la expulsión, tres semanas antes atropelló a una señora mayor y le rompió el fémur. Él y su compañero fueron al hospital a visitar a la señora, con el traje policial bien limpito y planchado, para hacer el paripé, engatusarla y no ser denunciados, por si acaso, pero luego iban riéndose, que si a la vieja ya le valía, que no tenía que haber pasado en rojo, o ámbar, no estaban seguros, y tal. Sí… por desgracia me he dado cuenta que algunas personas son así de falsas e interesadas, y desde luego que no sólo ocurre en el ámbito policial.
Por cierto, otro pequeño detalle: como marca la ley, pedí por escrito el informe de mi expulsión, con el número y la tipología de ítems que suspendí. Los funcionarios que me atendieron se negaron a sellarme la hoja porque me faltaba una fotocopia. Les pedí, por favor, si me podían dejar cinco céntimos para hacer la copia, pero se negaron, los muy cretinos. Entré a la comisaría a las bravas en busca de una fotocopiadora, pero me echaron de allí y me tuve que ir sin una copia firmada para mí. A día de hoy, diez años más tarde, todavía sigo esperando el mentado informe. Llamé incluso por teléfono (debe estar grabada esa conversación, al igual que mi visita a la comisaría) y me dijeron que ya me llegaría, que me esperase. También recurrí al SPC (el Sindicato de Policía de Cataluña), que es el sindicato que pagué religiosamente cada mes. Éstos me dijeron que me llamaría un abogado para estudiar mi caso. La llamada nunca llegó.
Después de la expulsión del cuerpo policial caí en una depresión mayor, la muerte en vida. Cada día, desde que me levantaba hasta que me acostaba, pensaba en maneras distintas de quitarme la vida. No cometí suicidio para no disgustar a mi familia, pero mi percepción de la vida cambió drásticamente. Saqué fuerzas y me di una segunda oportunidad y estudié otro máster. Allí también tuve serios problemas con los compañeros, y yo no entendía por qué. Aquel máster tampoco me valió para encontrar un medio para subsistir. Pasé años intentando encontrar un trabajo, de lo que fuera, pero ya ni siquiera me llamaban para las entrevistas, y cuando alguna vez hubo suerte y pude hacer una entrevista, al final de la misma, venía el inevitable “ya te llamaremos”, pero nunca llamaron. Nunca. El teléfono estaba muerto.
Los años pasaron y yo seguía desempleado, desengañado, hasta que un buen día conseguí un trabajo, un Plan Ocupacional del Ayuntamiento de Barcelona, de 6 meses, de media jornada, que nada tenía que ver con mi formación y experiencia, y una vez finalizado aquel oasis de mentirijilla volví a verme en la calle, sin trabajo.
Seguí luchando como un jabato para encontrar un trabajo, pero infructuosamente.
En mi casa la convivencia era insoportable por mi culpa. Desde siempre me molestó el sonido del televisor, las conversaciones en según qué tono y sobre temas banales, los movimientos, las puertas abiertas, las luces encendidas, cualquier cosa que rompiera la calma que necesitaba cuando la ansiedad me oprimía de tal manera que me costaba respirar, pero por aquel entonces, todo el día metido en casa, tirado en un sofá como un trapo inservible, y con una depresión de caballo, era aún peor.
Mi madre, mi hermana y mi hermano, las otras víctimas de esta historia, pese a ir muy escasos de dinero, finalmente alquilaron un piso y me dejaron solo en casa. Desde entonces cada día voy a casa de mi madre a buscar la comida, la poca que tienen. Vivo con lo básico: techo, comida y agua, nada más. Siempre estoy a oscuras y convivo con mi perro, que es mi único amigo, y con un Síndrome de Diógenes.
Hace un año me llegó una carta de la administración. Me ofrecían un curso de Inserción Laboral para Personas con Discapacidad, de tres meses. Me hizo ilusión. Era una oportunidad. Salí de mi ostracismo.
En aquel curso había compañeros y profesores que habían trabajado anteriormente con personas con autismo y detectaron que yo era diferente, aunque no me lo dijeron por prudencia. En clase estaba tranquilo y me sentía seguro, dentro de todo lo seguro que podía sentirme, pero a la hora de hacer el descanso para tomar el café, pese intentar disimularlo, yo me sentía inseguro y me costaba encajar en el grupo. En esos tres meses también tuve un par berrinches en mitad de la clase. Aprobé todas las asignaturas, pero llegó el momento de hacer prácticas no remuneradas en una empresa que se dedicaba a insertar laboralmente a personas en riesgo de exclusión social; expresidiarios, mujeres maltratadas, parados de larga duración y demás; me expulsaron. No duré ni tres días.
Aquella gente no se molestó en sentarse conmigo para hablar sobre qué hacía mal, qué les molestaba o en qué podía mejorar, simplemente recibí una llamada de la academia en la cual me informaron que en la empresa de prácticas no querían volver a verme, que no querían que volviera a pisar la empresa nunca más. Y yo no entendía por qué me habían echado de aquella manera ni qué había hecho mal. No entendía nada.
En la academia se portaron muy bien conmigo y me dieron una segunda oportunidad. Me comunicaron que podía hacer las prácticas en la misma academia.
Fui expulsado a los cuatro días…
Y yo, otra vez, no entendía el por qué. Expusieron que no podía seguir con las prácticas, que no encajaba allí, que me fijaba en los detalles, pero no veía el todo global, que tenía que buscar ayuda psicológica. Quiero creer que lo hicieron por mi bien, para que tomará conciencia de que algo fuera de lo común me ocurría, pero he llegado a un punto en el que ya no sé qué creer.
Todos mis compañeros aprobaron el curso sin ningún tipo de problema y consiguieron el título. Yo no.
Otra vez en la calle. Excluido. Depresión y ansiedad, compañeras inseparables. Fui al médico de cabecera y me derivo al psiquiatra, que a su vez me derivó a una asociación de autismo. Tras dos meses de pruebas y entrevistas, me dieron el diagnóstico: Nací con un trastorno del espectro del autismo. De repente, como todos aquellos que por desgracia hemos sido diagnosticados tardíamente, en la etapa adulta, entendí todo lo que me había sucedido en la vida desde que tengo uso de razón.
Aún estoy procesándolo. Es reciente. Estoy en manos de psicólogas, psiquiatras, trabajadoras sociales y de los Servicios Sociales, pero sigo igual, sin trabajo, desechado por la sociedad, con una ansiedad que me come desde lo más profundo y mató mi sonrisa.
Me faltan dos dientes y tengo la boca llena de caries. Hace años que no puedo ir al oculista y necesito gafas. Mi vestimenta es de principios de siglo, pues no tengo dinero para comprar ropa. Las suelas de mis zapatillas deportivas desaparecen cada día un poquito más y puedo discernir el dedo gordo a través de mi zapato izquierdo. He estudiado en tres universidades diferentes, pero soy un ciudadano de 4ª en la ciudad que me vio nacer. No recibo ningún tipo de prestación económica por parte de la administración.
En los Servicios Sociales no quieren darme ni una tarjeta de metro, que me sería de gran utilidad si me saliera alguna oferta de trabajo. La única ayuda que recibo son un buen puñado de pastillas, para la depresión y la ansiedad, pero yo sé que mi única cura vendrá de la comprensión, el respeto, la inclusión social y de alguna chica que me quiera como yo a ella la adoraré. Porque las personas con autismo también necesitamos amor y sonrisas.
Soy una persona totalmente transparente, sin segundas intenciones y honesta. No voy con una máscara por la vida. Si algo me gusta o no, se me nota, no lo puedo evitar. No sé llevar máscara, no sé aparentar. Lo que ves es lo que soy. Lo que digo es exactamente lo que quiero decir. Ahora ya sé que muchas personas te pueden decir una cosa, pero en realidad quieren decir todo contrario. También sé que pocas veces muestran su verdadero yo, a menos que vayan borrachas.
Es muy fácil engañarme porque me lo creo todo. Y es que, si me dicen algo, ¿por qué no debería creerlo? No entiendo por qué las personas no se muestran como son.
No entiendo por qué algunos van con muy malas intenciones, por qué compiten en lugar de colaborar, por qué se arrancan las tripas los unos a los otros.
No entiendo su incoherencia ni su falta de lógica y por qué hacen difícil y aburrido lo que es fácil y podría ser divertido.
No entiendo por qué son tan intransigentes y si te desvías de la línea marcada que todos siguen, te miran mal y te llaman loco y se ríen de ti y se apartan, si es que antes no te han saltado a la yugular.
No entiendo por qué no respetan la diversidad y a todas las personas por igual, aunque sean diferentes.
No entiendo por qué las personas con autismo les asustamos tanto y nos excluyen de su forma de vida.
No entiendo que una persona que te sonríe pero que luego le pides que te envíe una invitación de facebook para estar en contacto no lo haga y te pongan excusas tontas.
Las personas con autismo compartimos un modo diferente de sentir y de percibir y procesar la información, pero a la vez somos todos muy diferentes, como las personas normales, que no son todas iguales. Y creo sinceramente que las personas con autismo tenemos mucho que ofrecer a la sociedad, MUCHÍSIMO.
Creo en la diversidad, en el enriquecimiento que ésta nos proporciona a muchos niveles. Creo que podemos aportar ideas nuevas y sanas, muchísimo, de verdad, y no os creáis lo de la falta de empatía, pues es todo lo contrario, os lo aseguro.
Pienso, humildemente, que la sociedad hace mal excluyéndonos y poniéndonos en guetos, y que en su lugar deberían acogernos y querernos, y enriquecerse con nosotros, enriquecernos mutuamente.
Las personas con autismo, pese a los muchos problemas que tenemos en una sociedad que no tiene tiempo para entendernos, tenemos muy buen fondo. Añoramos tener los mismos derechos y las mismas oportunidades que el resto de las personas. Ansiamos ser aceptados y queridos y, por supuesto, también queremos ser felices.
No somos tan distintos después de todo. Pero entiendo que aún hay mucho desconocimiento y cuando algunas personas escuchan la palabra autismo, se asustan y se creen que somos tontos e inferiores, y nada más lejos de la realidad, de verdad. Nosotros, pese a los múltiples obstáculos y los innumerables palos en las ruedas, luchamos cada día.
Sé que voy a tener que poner mucho de mi parte para aparentar ser “normal” y encajar en la sociedad, pero, por favor, dejadnos ser. Aceptarnos, os lo ruego, y ya veréis lo que os podemos ofrecer, que, aunque os parezca raro y diferente, os aseguro que será efectivo.
En este tiempo, desde que he sido diagnosticado, me he encontrado con algún profesional de la salud y del sector social que sólo ha sabido fijarse en la etiqueta sin intentar conocer antes a la persona. Me han llegado incluso a asegurar que una persona con autismo jamás podría trabajar como psicólogo. Y algunos, llenos de prejuicios, te hablan como si fueras corto y otros como si fueras un niño. Por suerte, son los menos, porque también he conocido a muy buenos profesionales, la gran mayoría.
¡Ah! Se me olvidaba. También he sido discriminado por una academia a la que fui para pedir información, sólo por decirles que tenía autismo. Me dio mucha pena y mucha rabia.
Y ya, para rematar, una pequeña queja:
La propia administración discrimina a las personas con autismo.
En los requisitos de varias oposiciones, como las de policía (por eso he contado lo de antes), directamente excluyen a las personas con un trastorno generalizado del desarrollo, poniéndonos a todos en el mismo saco, sin tener ni idea de lo que verdaderamente es una persona en el espectro del autismo. Y la prueba la doy yo, que me pasé nueve meses en la academia de policía, aprobándola, y diez meses trabajando en la calle como policía.
Ya os lo he dicho; me echaron por ser diferente, por no encajar, por no respetarme, por no querer comprenderme ni aceptarme, por PREJUICIOS. Porque podría contar muchas cosas de policías “normales” que pondrían los pelos de punta a cualquiera y siguen trabajando, mientras que, de mí, lo vuelvo a repetir, jamás hubo queja alguna por parte de ningún ciudadano.
En la policía hay diversas funciones y distintos departamentos. Yo podría haber sido muy bueno en algunos departamentos, un crack, porque las personas con autismo somos muy válidas y podemos ser unos verdaderos número uno, igual que muchas personas normales, pero pocas personas están dispuestas a darnos una oportunidad. Y para no ofender injustamente y generalizar, quiero añadir que también conocí a algunos policías, por desgracia los menos, que eran excelentes profesionales, ¡buenísimos!, respetuosos y cordiales, al servicio de las personas, de todas por igual, fueran de la clase social, la orientación sexual o del color que fueran.
Hay una serie, “The bridge“, en la que la protagonista es una policía con autismo. Ya sé que es una serie, sueca para más señas, pero allí están un poco más adelantados en este tema. Aquí todavía hay mucho prejuicio, tópicos y desinformación, comenzando por la administración y los medios de comunicación y acabando por el vecino de al lado.
Yo sólo quiero tener un trabajo que me permita vivir con dignidad y formar parte de la sociedad, por favor.
Y ser feliz, como tú y como todos. ¿Es mucho pedir?
Por Claudio Martínez, abril de 2017

https://autismodiario.org/2017/04/29/autismo-y-empleo-un-tandem-imposible/

desmontando falsos mitos de la condicion sindrome de asperger

Falsos mitos sobre el Síndrome de Asperger en medios de comunicación

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En la línea de ir desterrando “Mitos sobre los Trastornos del Espectro del Autismo”, hoy hemos tomado como referencia la información publicada por la “Federación Asperger España” en cuanto a las ideas erróneas que muchos medios de comunicación tienen sobre el Síndrome de Asperger. Y a su vez, si los medios de comunicación difunden ideas y conceptos erróneos, estos pasan como es lógico a la población en general.
Es importante el ir eliminando estos errores y fallos de concepto, que son provocados sencillamente por el desconocimiento. Es por ello importante dar la información adecuada para que este tipo de errores dejen de producirse.

“El síndrome de Asperger es un tipo leve de autismo o es un autismo leve”
Aclaración: El Autismo y el Síndrome de Asperger son dos Trastornos diferentes.
El síndrome de Asperger NO es un tipo leve de autismo, sino que está clasificado como un trastorno generalizado del desarrollo que tiene un curso o trayectoria de desarrollo diferente al autismo (incluidos una alta proporción de casos de personas con Autismo de Alto Funcionamiento). Diferente, pero no más leve en cuanto que no puede ser comparado. En la actualidad se a incluido dentro de los Trastornos del Espectro del Autismo (DSM-V).
“El síndrome de Asperger es una enfermedad, una dolencia, etc”
Aclaración: El síndrome de Asperger no es una enfermedad, no se transmite ni se cura, los afectados no son enfermos mentales, es un trastorno del desarrollo, es decir, el desarrollo se produce de un modo alternativo al de la población estadísticamente normal o neurotípica. Supone una neurodiversidad.
“El síndrome de Asperger es un trastorno infantil”
Aclaración: El síndrome de Asperger se manifiesta por primera vez en los primeros años de la infancia, de ahí su asociación con un trastorno infantil, pero es sin duda un trastorno crónico del desarrollo y del procesamiento de la información que persiste a lo largo de la vida del individuo. En muchos casos, el Síndrome de Asperger no se diagnostica hasta la edad adulta.
“El síndrome de Asperger es una psicopatía”
Aclaración: La palabra psicopatía implica hoy en día connotaciones diferentes a su definición literal “patología mental”. Una persona con Asperger no es un psicópata.
“El síndrome de Asperger aparece a los 4 – 5 años”
Aclaración: El síndrome de Asperger está presente en toda la historia del desarrollo del individuo, pero no puede diagnosticarse correctamente hasta la edad en que aparecen en todos los niños las competencias sociales que están alteradas en los afectados, esto es a la edad de 4- 5 años aproximadamente.
“El síndrome de Asperger es un trastorno de la empatía”
Aclaración: Las personas con Asperger pueden ser empáticas, pero sólo cuando son conscientes de las emociones ajenas; por otro lado, en esos casos la expresión de las emociones en ellos no se suele ajustar a los patrones sociales mayoritarios y esta expresión no suele ser percibida como empática por la mayoría de las personas. La diferencia de la persona con Asperger es eminentemente social. Esto es; la empatía puede estar afectada como parte del déficit general y profundo de la cognición social.
“El síndrome de Asperger es un perfil especial de personalidad”
Aclaración: El Síndrome de Asperger es ante todo un trastorno del neurodesarrollo, y supone una permanente alteración en el procesamiento de la información, evidentemente esto da origen a uno o varios tipos de personalidad con perfiles comunes pero básicamente es una alteración del desarrollo determinada neurobiologicamente.
“Los afectados son todos muy inteligentes”
Aclaración: Suelen serlo en algunos casos, pero en éstos, su inteligencia es de tipo lógico o impersonal. La alteración en el procesamiento de los estímulos sociales y las dificultades para entender el mundo social y sus relaciones están siempre presentes. Normalmente las personas con Asperger suelen estar en los rangos normales de inteligencia.
“Los afectados tienen problemas de lenguaje”
Aclaración: Tienen un lenguaje formal correcto; lo que tienen alterado es el uso social del mismo, a veces la entonación, volumen de voz u otras características propias de la función pragmática del lenguaje. Normalmente son literales en la interpretación del mismo con dificultades para entender dobles significados o ironías.
Algunas veces se produce retraso leve en la adquisición de lenguaje. En estos casos se alcanzan los niveles normales de lenguaje rápidamente a la edad de 5-6 años.
“Los niños con síndrome de Asperger son agresivos”
Aclaración: Los niños con síndrome de Asperger no son en absoluto agresivos, mas bien al contrario, son los alumnos menos agresivos del aula.
Las conductas disruptivas de los alumnos con síndrome de Asperger tienen siempre una causa y motivo justificado dada su diferencia. Los escasos estallidos de agresividad en las aulas suelen responder a la presión continua, acoso escolar y conductas de exclusión social que sufren los alumnos con Asperger en un porcentaje muy elevado.
El acoso escolar y la exclusión no suelen ser percibidos por el profesorado pues se manifiesta de forma a veces muy sutil. Sin embargo, lamentablemente cuando el alumno con Asperger llega al limite de lo que puede aguantar, su respuesta no es sutil y el alumno no suele tener en cuenta el contexto social, por lo que si es violenta es rápidamente percibida, y es más, suele ser la excusa perfecta para hacerle responsable a él de su situación de exclusión y justificar la misma.

https://autismodiario.org/2011/10/31/errores-frecuentes-en-medios-de-comunicacion-cuando-informan-sobre-el-sindrome-de-asperger/

 

lunes, 17 de abril de 2017

Sexualidad en el autismo: Represión e Ignorancia.

Sexualidad en el autismo: Represión e Ignorancia.

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Consejos de una “profesional” en una conferencia sobre autismo: “reduzcan todas las formas de cariño físico para que eso no incite a la masturbación excesiva… no permitan besos ni abrazos frecuentes ya que ellos no entienden y pueden desencadenar conductas sexuales exacerbadas… cualquier manifestación sexual debe ser reprimida con contundencia…” Lo transcribo de las notas tomadas entre la sorpresa y el desconcierto. Ese día confirmé la vulneración disfrazada a la que las personas con autismo pueden estar expuestas,  sobre todo en el tema de sexualidad. Así sea bajo el supuesto de la buena intención.
Sexualidad.  que concepto más abstracto,  amplio y diverso.  Existen muchos manuales y libros sobre manejo del autismo y en ese pequeeeeño capítulo que dedican a la sexualidad se encaminan a explicar a las familias  lo que se debe y no se debe hacer. Se concentran solo en las manifestaciones “disrruptivas” como la masturbación,  la invasión del espacio personal y otras más con implicación social negativa.
La sexualidad va más allá del concepto orgánico o biológico,  atraviesa la senda de lo emocional y tiene una fuerte carga sensorial que pocos se toman el trabajo de explicar. Es lamentable que el tema se reduzca a conductas y su manejo se haga sin implicar a la persona con autismo.
Además de la etiqueta “Autismo” que debe llevar de por vida en este sistema de salud impersonal,  al vincularse con el tema de sexualidad se adquieren otras más: Asexual,  anormal, inocente,  niño de por vida, vulnerable,  dependiente,  descontrolado,  inconsciente. Y tras esos calificativos sesgados por el tabú que implica el concepto,  está la persona con autismo y hablo de persona desde la infancia hasta la edad adulta,  ingenua de su cuerpo y escuchando un NO paralizante ante el más mínimo asomo de conducta sexual “inapropiada”.
Partiendo del derecho a la privacidad,  algo tan vital en cualquier ser humano,  parece ser ignorado por tantos y es allí donde empezamos a irrespetar a la persona con autismo.  Acaso ¿No merecen el mismo grado de intimidad que cualquier adolescente,  adulto ya sea en el consultorio médico, en la reunión con su desconcertada maestra o simplemente en su habitación?
El poder de decisión es otra cosa que al parecer no se respeta,  siempre creando leyes que protejan al resto hipócritamente,  Sin poder decidir sobre su cuerpo,  escuchando como otros hablan de su sexualidad ignorando su presencia en el consultorio. Jamás sabrán que es vasectomía, ni histerectomía o la ligadura de trompas. Anticoncepción  e interdicción.  Ellos “no entienden”… toca “ayudarlos”.
Para ellos palabras como sexualidad,  información,  privacidad,  pornografía, erotismo,  romanticismo, homosexualidad,  enamoramiento, paternidad son palabras prohibidas,  jamás las escucharán no porque los querramos proteger,  simplemente no reconocemos que creemos que no las asimilan y ni nos tomamos el trabajo de explicarlo. Estamos esperando que sean otros los que cumplan nuestra labor? Los exponemos ante el desconocimiento y nuestro afán de represión al abuso silencioso y cruel?
Hablamos y defendemos que ellos sienten y piensan.  Entonces por qué excluir la sexualidad de ese sentir y volverlo algo orgánico biológico o prohibido. Al creer que ellos no se pueden enamorar o desear a alguien estamos negando su sentir,  olvidamos que procesan diferente y olvidamos la igualdad cuando de sexualidad se trata.  Culpa de ellos? No. De aquellos adultos que tuvieron la oportunidad de mostrar la sexualidad como un elemento más de su vida y no como una anormalidad que hay que contener socialmente. El daño emocional es devastador que luego se manifiesta en conductas disrruptivas salidas de “no se sabe dónde” y que sólo la medicación o la institucionalización terminan por controlar a través de sistemas aversivos,  invasivos, violentos y hasta descabellados: nunca olvidaré ese secreto truco dado por una terapeuta…  Alcanfor hasta en la sopa (literal).
Cuántas personas son relevantes en sus vidas: padres,  hermanos,  maestros, terapéutas, amigos, compañeros, médicos todos pudiendo ser mediadores del proceso. Cuántas formas constructivas posibles de educar su sexualidad y cuántas maneras de demostrar al mundo que una condición,  un diagnóstico no anula algo que es parte de cualquier ser humano.
Creado el Tag de sexualidad… vendrán más artículos acerca del tema.

https://angelaco.wordpress.com/2016/06/23/sexualidad-en-el-autismo-represion-e-ignorancia/

viernes, 17 de marzo de 2017

Como Gestionar los gastos, para aspies.





Como realizar un presupuesto PASO a PASO (incluye herramientas)



Hace poco hice un sondeo en la pagina de Facebook de la comunidad Asperger Para Asperger (clic aquí), y entre algunos temas que me pidieron, fué el de Economía cotidiana para personas del espectro autista, o en otras palabras manejo de las finanzas personales.
Y la mejor manera para empezar a apoyar a los adolescentes y adultos de la comunidad Asperger para Asperger (niños, adolescentes y adultos), entiendan este punto, es aprendiendo el concepto de Presupuesto personal o familiar, que es el inicio para controlar y mejorar tus finanzas personales, la cual se tiende a ser desorganizada en muchos de nosotros.  Y que con las pautas dadas en este y siguientes entradas, si es tu caso, podrás mejorarlas. La idea es introduciendo los conceptos tanto a jovenes como adultos e ir aprendiendo más conceptos con el tiempo. Empecemos.

 Para que sirve el Presupuesto.

Un presupuesto, es una herramienta muy util de finanzas personales para las personas, que les sirve para controlar sus gastos e identificar exactamente en que está gastando tu dinero, para posteriormente tomar medidas como disminuir gastos innecesarios que le puedan estar perjudicando en sus finanzas. Este te ayuda a empezar a tener control sobre tu dinero, es el primer paso para mejorar tus finanzas. Cuando tienes un presupuesto, y empiezas a optimizar tus gastos mes a mes, empezaras a tener excedentes y poder ahorrarlos. Por otra parte, te ayudará para planificar tener otras fuentes de ingresos.

Para realizar un presupuesto, puedes hacerlo en una sencilla hoja de excel y actualizarlo mes a mes. Incluso hay aplicaciones en los celulares para ello. Todas estas herramientas te dejaré el enlace al final de la entrada.

Ejercicio de Presupuesto paso a paso.

Para orientar sobre todo esto, he creado un perfil de ejemplo, que puede variar en la persona que esté leyendo el artículo, ya que puede ser un adulto o adolescente que viva con sus papas o algún familiar, o adulto casado, con o sin hijos, y tengan presupuesto compartido.

Perfil de ejemplo:

El perfil de ejemplo es el de una persona soltera, sin hijos, de 30 años, vive en la ciudad de Bogotá-Colombia, es empleado, tiene un ingreso de salario mínimo después de deducciones de 730.000$, vive solo, en arriendo (alquiler) en un aparta-estudio en zona media de costo: 260.000$. Todos los datos son muy aproximados, no son los montos exactos, muchos de estos varian de acuerdo a la ciudad y país, consumo, empresa con la que contrata los servicios, donde compra el mercado, donde gasta el dinero, etc. La idea es tener aproximación para hacer el ejercicio y enfocarnos en la realización del presupuesto. Tu podrás colocar los datos según tu caso.

A continuación seguimos los tres (3) pasos de la realización del presupuesto.


Paso 1) Calcular Gastos Proyectados:

Estos son los gastos estimados, que tienes que calcular, la primera vez que haces el presupuesto, preferiblemente antes de comenzar el mes, basado en lo que gastas en los diferentes servicios, gastos de alimentación, transporte, vivienda, si vives solo, si eres estudiante, fotocopias. Todo lo anterior debes colocarlo renglón por renglón.

Según el perfil de ejemplo estos serían:
GASTOS PROYECTADOS
  • Luz: 30.000 $
  • Telefono, Internet y Televisión (en la mayoría de los países venden estos paquetes): 60.000$
  • Arriendo o Alquiler: 260.000 $ (incluida la administración)
  • Gas: 20.000 $
  • Agua: 30.000 $
  • Celular: 30.000 $
  • Mercado: 150.000 $
  • Entretenimiento: 70.000 $
  • Comidas en la calle: 30.000 $
  • Transporte: si eres empleado tienes subsidio de transporte, agregas aquí el adicional al subsidio de transporte. 20.000 $
  • Varios (cafecitos, galletas, etc): 50.000 $
  • Total Gastos Proyectados: 730.000 $

Paso 2) Calcular Gasto Real:

Para ello necesitarás todas las facturas y recibos de lo que gastaste en el mes, y reflejarlo renglón por renglón en la columna de gastos reales.
Sumando todas las facturas y recibos de tus consumos, esto fué lo que le resultó al perfil de ejemplo al final del mes.  En tu caso tienes que utilizar la hoja de ejemplo que anexo al final y utilizarla para colocar dichos gastos .
GASTOS REALES
  • Luz: 35.000 $
  • Telefono, Internet y Televisión: 60.000 $
  • Arriendo o Alquiler: 260.000 $
  • Gas: 8.000 $
  • Agua: 35.000 $
  • Celular: 40.000 $
  • Mercado: 160.000 $
  • Entretenimiento: 40.000 $
  • Comidas en la calle: 40.000 $
  • Transporte: 15.000 $
  • Varios: 30.000
  • Total Gastos Real: 736.000 $

Como podemos ver aquí ya vamos viendo una diferencia en algunos gastos, ya que en alguno como los servicios de tipo paquetes internet, tv y telefonía, se mantienen fijos. Pero ves otros que varían dependiendo de donde compres y consumo que tengas de dichos servicios.

Paso 3) Calcular la diferencia:

En esta columna vas a colocar la resta del gasto proyectado y gasto real, el resultado es la diferencia o saldo, el cual puede ser cero, un monto positivo o negativo.
DIFERENCIA
  • Luz: -5.000 $
  • Paquete Telefono, Internet y Televisión: 0
  • Arriendo o Alquiler: 0
  • Gas: 12.000 $
  • Agua: -5.000 $
  • Celular: -10.000 $
  • Comida: -10.000 $
  • Entretenimiento: -30.000 $
  • Comidas en la calle: -10.000 $
  • Transporte: 5.000 $
  • Varios: 20.000
  • Total diferencia: -70.000$
Con estos datos estas cuantoficando y ya puedes saber en que estás gastando de mas, y donde estás ahorrando, es decir, todo lo que tiene el simbolo menos (-) es lo que gastas de más, lo que está en 0, son gastos que se mantuvieron igual, y los demás, sin símbolo, donde hubo un ahorro. Ya con esto te puedes dar una idea de los posibles ajustes que necesitas realizar para el siguiente mes.

Esta entrada fue el primer paso, te animo a que realices el ejercicio con las herramientas que dejo más adelante.
En una próxima entrada, analizaremos estos datos y las posibilidades de ajustes del presupuesto.
Por el momento puedes dejar un comentarios respecto, incluso como te fue en el ejercicio, si tienes un análisis de los datos finales puedes comentar que opinas se puede hacer al respecto.
Si tienes algún comentarios sobre el tema de presupueto, lo dejas en la caja de comentarios de más abajo.

Aquí te dejo el enlace para que descargues la hoja de calculo en excel y la uses en la computadora. Es un presupuesto familiar, pero puedes adaptar los renglones con tus propios gastos, tiene las 3 columnas que mencionamos en los 3 pasos.
Te recomiendo, te familiarices con ella, la modifiques, y hagas un ejercicio para ello: descargar aquí


¡Nos vemos en la próxima!

¡Un abrazo!

https://aspergerparaasperger.com/como-realizar-un-presupuesto-paso-a-paso-incluye-herramientas/



jueves, 2 de marzo de 2017

sindrome de asperger, pelicula mary and max



un video que de verdad me conmovio como aspie, no se pierdan esta pelicula animada

GUIA PARA NEUROTIPICOS SOBRE RELACIONES CON ASPERGERS

GUIA PARA NEUROTIPICOS SOBRE RELACIONES CON ASPERGERS

Gracias a nuestro amigo Juanjo por hacernos llegar esta interesante y util guia!!
Esperamos que os sea util!!
GUIA PARA NEUROTIPICOS SOBRE RELACIONES CON ASPERGERS
Una relación en la que existe un miembro con Síndrome de Asperger, sea del tipo que sea (familiar,
laboral, amistad, amorosa, etc.) es posible, aunque hay que tener la disposición de afrontar ciertas
dificultades.
Consejos:
• Trata de no ser sutil tanto como sea posible. Los gestos sutiles, especialmente cuando usas
lenguaje no verbal, no serán percibidos por un asperger. Muy pocos pueden percibir gestos
sutiles, y muchos de los que los perciben no saben que hacer. Dile siempre directamente lo
que deseas, por ejemplo:
-No busques cumplidos diciendo cosas como “me gustaría ser modelo, pero no soy lo
suficientemente guap@”. Si haces esto, seguramente, sin mala intención, diga algo
inapropiado. Si quieres saber si piensa que eres guap@, pregúntale si piensa que eres
guap@.
-Si quieres que te ayude a cargar algo, pídele ayuda. No te quejes diciéndole que
pesado es lo que llevas y esperes que sepa que hacer.
-No esperes que sepa cómo te sientes solo con mirarte. Le importa lo que sientes,
pero tiene problemas para interpretar el lenguaje no verbal. Si quieres que sepa cómo
te sientes, díselo.
-Si está haciendo algo que te molesta, tal vez no perciba tus gestos sutiles. Solo dile
que lo que está haciendo te molesta y pídele que pare.
• No te sientas mal si te rehuye cuando lo tocas sorpresivamente. Deja que te haga saber
cuando está bien que lo puedas tocar.
• Si te da un monólogo o una lectura acerca de algo que le gusta, no lo interrumpas. Si lo
haces, pensará que no estás prestando atención y empezará el monologo de nuevo desde el
principio. Continuará hasta que sienta que es escuchado todo lo que tiene que decir. Esta es
la única manera en que muchos asperger saben hablar con la gente. Inclusive los asperger
leves hacen esto de vez en cuando.
• Cuando quedes con un asperger, es mejor considerar una cita simple más que una cita en
grupo. No manejan bien el hecho que haya muchas personas alrededor de ellos al mismo
tiempo y tienen muchos problemas con conversaciones de grupo.
• Ten cuidado cuando estés bromeando. Ellos tienden a tomarse las cosas literalmente.
• Sé consciente de que tienen problemas para expresar sus sentimientos. Muchos encuentran
mucho más sencillo y mejor expresar sus sentimientos a través de mensajes de texto, e-mail
o redes sociales.
• Aunque no pueda soportar estar con mucha gente por mucho tiempo, invítale a tus eventos.
Es mejor ser invitado a una fiesta y no aparecer en ella que nunca ser invitado a la fiesta.
• Procura en la medida de lo posible evitar usar frases en sentido figurado, ironías o
sarcasmos. Ellos no suelen entender ese tipo de modismos.
• Hay muchos asperger que tienen cierta dificultad para demostrar afecto a las personas que
quieren, lo que causa frustración en los seres queridos. Pero para ello se puede utilizar el
siguiente remedio: Pide. Si se pide afecto explícitamente, lograrás esos abrazos y ese cariño
que tanto se deseas.
GUIA PARA NEUROTIPICOS SOBRE RELACIONES CON ASPERGERS
• Después de una discusión en la que una aspercagada fue la causa, y donde el asperger se
siente frustrado y culpable por sus actos, no lo sigas criticando. Ya tiene suficiente con su
frustración: nadie en el mundo se siente más culpable que un asperger cuando comprende
que hace algo mal. Déjalo sólo por el tiempo que necesite y luego conversa sobre la
situación y como evitar a que vuelva a pasar.
• Si sientes que está actuando de forma extraña, no le llames la atención a menos que esté en
peligro o si ves que puede tener problemas. Puedes decirle algo de una manera amistosa,
como “estás molestando”, o “por favor no hagas eso.” o “tus actos me parecen un poco
extraños.” Si pregunta por qué, explícale los motivos sin condescendencia, del mismo modo
que le explicarías a un nuevo conductor cómo incorporarse a una autopista. Ellos no reparan
en estas cosas, a pesar de que pueden llegar a ser muy inteligentes. Aunque algunos
comportamientos se hallan fuera de lo común, generalmente no son tan graves.
Advertencias:
• Nunca permitas que otros quieran aprovecharse de ellos. Las personas asperger suelen ser
ingenuas.
• No lo llames por su nombre mientras camina. Muchas veces no responderá.
• El asperger puede no saber cómo aceptar un cumplido. Algunos aceptan cumplidos mejor
que otros. Tal vez no sepa que cumplido decir y tal vez diga alguno incorrecto en el
momento incorrecto. Esto es muy común.
• Tal vez no sepa como demostrar que te quiere o lo haga de una forma que tú no comprendas.
• Déjalo solo si está enojado, especialmente si se ha producido una aspercagada. La mayoría
de los tienen dificultad para manejar la ira. Algunos pueden tener una erupción volcánica
inmediata. Otros van internando la ira y estallan cuando menos te lo esperas. Cuando haya
terminado la erupción, seguirá como si nada hubiera pasado.
• No es una buena idea ser indirecto con un asperger cuando se están diciendo confesiones de
corazón a corazón. Algunos podrían no tener ni idea de lo que estas tratando de decir, se
directo y ve al grano. No tienes que ser brutalmente honesto, solo se asertivo y dilo con
amor.
• Normalmente los asperger consideran a menudo terminar las relaciones por miedo a que
terminen lastimando al ser querido sin mala intención. Si tienes una relación con un asperger
y no quieres terminarla, es muy importante que le digas que lo quieres sin importar que y
que no hay razón para terminar la relación por miedo.
• Sé paciente (necesitaras mucha paciencia) y acostúmbrate. El Asperger no tiene cura y así
será por el resto de su vida. Aunque no lo parezca son gente con sentimientos y mucha valía,
aunque puedan parecer extraterrestres o robots

 https://aspergergandia.wordpress.com/2013/09/16/guia-para-neurotipicos-sobre-relaciones-con-aspergers/